CUANDO LA ORGANIZACIÓN NO VENCE AL TIEMPO.
Los que transitamos por los espacios de las empresas grandes, medianas o pequeñas solemos encontrarnos con una serie de factores comunes que determinan la calidad de su desempeño y en algunos casos hasta su destino posterior como organización.
Los mayores requerimientos a los cuales tenemos que asistir suelen tener que ver con determinados problemas puntuales que plantea la Dirección de la empresa y que aparecen en la superficie de la gestión como el cuello de botella quen traba el flujo de crecimiento o espansión y que aparenta poner en peligro la existencia misma del negocio.
Como consultores, tratamos de ahondar en las causas profundas que dan origen a esas situaciones intentando construir una especie de TRAZABILIDAD DEL PROCESO DE CRISIS y establecer un MAPA que nos conduzca a identificar dichos puntos críticos y en concecuencia plantear las posibilidades de modificar las situaciones planteadas.
Entre muchas cosas con las que el consultor se encuentra a menudo, hay una que particularmente me llamó la atención y sobre la cual me interesa ahondar en su análisis.
En muchas de las organizaciones medianas y pequeñas que me ha tocado asistir, me encontraba con el mismo problema de carácter gestional, y a partir de allí comencé a estudiar la génesis del mismo procurando encontrar puntos de coincidencia entre los distintos casos que me posibilitaran construir una Matriz del problema.
Cualquiera fuera el punto por el que había sido convocado, me encontraba con estructuras funcionales operativas que reunían las siguientes características:
• Acumulación de cargos sin función ni responsabilidades claras y pertinentes.
• Establecimiento de microestructuras internas cerradas como cotos de caza.
• Circuitos operativo funcionales contradictorios entre si o superpuestos.
• Canales de comunicación internas o externas carentes de evidencias.
(entre muchas cosas más que sería irrelevante enumerar)
Al principio, uno encaraba estos temas por la tendencia a considerar que todo se resumía en cuestiones de caráter técnico operativo y que con la introducción de tecnología más alguna que otra modificación de organigramas y misiones o funciones bastaba para dar solución al problema emergente.
Con el tiempo llegúe a comprender e identificar la causa raíz común y verificar que el origen de la crisis estaba en otro lado.
Allí comenzamos a escarbar en los aspectos subjetivos del nacimiento, desarrollo y crecimiento de la empresa analizando dentro del Mapa de Trazabilidad de Crisis construído cuales eran los FACTORES HUMANOS que marcaron a fuego el carácter de la organización y su posterior evolución.
A partir del descubrimiento de dichos factores, pudimos explicarnos el origen de la mayor parte de los conflictos emergentes y desde allí enfocamos las acciones sobre esas causas, de manera que nuestra tarea fuera direccionada a modificar las condiciones preponderantes que hacían de la crisis una situación de caráter crónico y permanente.
Es así como concluímos en la mayor cantidad de casos planteados, que el problema FUNCIONAL tiene un origen POLÍTICO que lo predetermina, condiciona y hace en estos casos que LA ORGANIZACIÓN NO VENZA AL TIEMPO.
(continuará en la próxima entrega)
jueves, 13 de enero de 2011
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